[Fabian C Barrio] (julio 3, 2025) No pienses en el oso polar — La psicología en el tocador (13)
La paradoja del oso polar viene a decir que si te digo “no pienses en un oso polar”, ¿qué hace tu cerebro? Exacto, convoca al maldito oso polar, con sus pelos blancos y su hocico frío, justo en el centro de tu conciencia. Dostoievski lo menciona en sus diarios, maravillado y horrorizado a la vez por este fenómeno.
Da igual que te digan que no pienses en algo. O peor: cuanto más te dicen que no pienses en ello, más te posee. No pienses en tu ex con otro, no pienses en tu muerte, no pienses en el agujero negro en tu cuenta del banco. Y ahí está, como un oso polar, enorme y blanco, balanceándose en el hielo de tu cerebro, mientras tú, miserable, intentas ignorarlo.
Es la prueba definitiva de que la voluntad es un chiste cruel. Porque si ni siquiera puedes controlar qué imagen aparece en tu cabeza al leer tres palabras, ¿qué vas a controlar en tu vida?
