[The Objective] (septiembre 30, 2026) Objetivo AL DÍA | De los negocios de Bono al lío del Gobierno con la vivienda

Miércoles 30 de septiembre. Hoy en Objetivo al Día empezamos con la información de The Objective, que viene a situar de nuevo en el foco a un personaje político, retirado voluntariamente de la primera línea, como es José Bono.

Cuenta hoy Teresa Gómez que El Pollo Carvajal, el antiguo jefe del espionaje chavista, confirma en una carta que Caracas pagó comisiones al entorno de Bono. Esta es una vieja historia que se remonta a 2004, cuando José Bono, como ministro de Defensa, suscribió un acuerdo bilateral con Hugo Chávez para el suministro de 12 aviones militares y 8 embarcaciones de guerra, por un importe de 1.700 millones.

Aquellas negociaciones contaban con la mediación de Raúl Morodo, que acabaría condenado por cobrar comisiones de PDVSA. ¿Qué pasa? Que Estados Unidos frenó aquella operación de venta de armas españolas a Venezuela para no dar al chavismo tecnología militar estadounidense. Eso hizo que España tuviera que rediseñar el material para que no incluyera esa tecnología, por lo que el precio bajó de 1.700 millones a solo 1.207.

Pero, como reveló a la CIA una fiscal general de Venezuela que acabó huyendo del país, el precio que pagó realmente el chavismo no fue de 1.207, sino de 1.249 millones. 42 millones de diferencia… que se deberían a las mordidas canalizadas a través de la firma Rebaz-VE Holding.

Hay que recordar que la Audiencia Nacional acabó archivando este caso en enero de 2021, porque no se detrajo dinero público español, pero dio por probado que existió el abono de 42 millones de euros en concepto de comisiones ilegales a personas del entorno de Bono.

¿Qué es lo que hemos conocido gracias a la carta manuscrita de El Pollo Carvajal? Pues en esa carta, escrita en la cárcel de Estremera, donde estuvo preso entre 2021 y 2023, el exjefe del espionaje chavista confirma que en las operaciones de compraventa de material bélico entre España y Venezuela se cobraban comisiones de manera sistemática.

Y aquí es curioso porque Carvajal estaba como loco por conseguir documentos que probaran todo este tipo de chanchullos para dar esa información a la justicia española y evitar ser extraditado a Estados Unidos. De hecho, Carvajal llegó a decir que tenía información de Bono y del exministro de Exteriores Moratinos.

Pero ahora, en sus cartas manuscritas, se entiende por qué no compró los documentos que podrían respaldar esa acusación. Dice en la carta a su interlocutor que no podía entregar esa documentación sin incurrir en un delito de revelación de secretos militares en su país.

Por eso se habría limitado a comprar documentación sobre el exembajador Morodo, muy próximo a Zapatero, que es la que ahora está en manos de la justicia de Estados Unidos.

Y nada, mientras nos desayunamos con esta información, esta mañana habrá que analizar en el BOE la letra pequeña de los dos decretos sobre la vivienda. Curioso que, a primera hora, en un primer momento, solo se haya publicado el primero de los decretos, el que tiene más visos de salir en el Congreso.

Aunque, para curioso… eso de que el Gobierno estuviera todavía anoche redactando los decretos que había aprobado por la mañana. Normal que la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, se hiciera ayer un lío en rueda de prensa con los papeles. Estaban vendiendo unos decretos que habían negociado sin ponerlos negro sobre blanco.

Y anoche los grupos parlamentarios, que tienen que apoyar esos decretos en el Congreso, no tenían el texto. «Es todo tan surrealista» como haber aprobado dos decretos para dar dos ruedas de prensa al mismo tiempo: la de la parte socialista en Moncloa y la de Sumar por otro lado.

Esto se debe a que no se entienden entre ellos y no son realmente un Gobierno… pero se sostienen los unos a los otros para seguir en el poder. Sánchez demostró ayer, en su vídeo en redes sociales, que le importa poco el segundo decreto, con la posible prórroga de los alquileres para hacerlos indefinidos.

El presidente lo despachó en una frase lacónica. Como diciendo: «Y lo que Sumar se ha empeñado en redactar, pero que no saldrá…». Y, claro, ese decreto, con esa medida estrella de Sumar, es el que corre el riesgo de caer el próximo viernes en el Congreso.

Y entre tanto, habrá que ver qué pasa con la acampada en la Puerta del Sol. De momento, dicen que no se van si no se aprueba el segundo decreto.

Por cierto, cuenta The Objective que entre esos acampados está Fernando de los Santos, portavoz del Sindicato de Inquilinos, que no anda mal… porque es heredero de un piso de 180 metros en El Viso y apoderado de una empresa constructora.

Claro que, para perfiles curiosos… el 20 % de diputados socialistas que cuentan con más de tres viviendas. Demonizan a los propietarios, pero ellos lo son…

Aunque lo más chocante, lo de la ministra de Vivienda, que ayer llamó «pyme buitre» a la empresa propietaria del piso de Maricarmen.